четверг, 22 июня 2017 г.

Viaje a Andalucía


Era la primavera del año 2015 y tenía que pasar mis exámenes de diploma. Teníamos tres (!). Claro que teníamos diferentes clases preparatorias y casi no estudiábamos como antes, en los meses de abril y mayo. Fue un tiempo muy feliz, sin tomar en cuenta  los nervios y las noches casi toledanas a causa del calor. En este momento fue cuando decidí viajar a España porque vi una rebaja de billetes de avión. Elegí cuatro ciudades: Malaga - porque los billetes baratos eran para allí, Córdoba, Granada y Sevilla - porque son las ciudades que merecen una visita. 
Este viaje fue uno de mis sueños porque fue la primera vez que viajé por muchas ciudades en una semana. Mis viajes siempre los hago yo con todas las rutas, hoteles, aviones, restaurantes y visas. Pero este viaje fue diferente, porque tuve que elegir y reservar muchos autobuses, muchos hoteles, hacer rutas de cuatro ciudades y todo eso solamente en dos semanas, y además asistir a la universidad, hacer mi trabajo y continuar preparándome para los exámenes. Y, claro, además estaba escribiendo el diploma. 
No fue fácil. Las noches eran largas,con el diploma abierto en una ventana de mi ordenador y la otra ventana con alguna página con información sobre los lugares de interés. 
El problema más grande fue ir a Granada y tener la posibilidad de visitar La Alhambra. Ya sabía las fechas de mi vuelo y tuve que construir la ruta para que en todas las ciudades tuviéramos tiempo y que todas estuvieran en el itinerario. 
Desgraciadamente no había billetes a la Alhambra para estas fechas. Pero no puse triste y encontré la excursión a la Alhambra en inglés, pero había solo para día incomodo que rompía todo mi plan de viaje. Claro que tuve que pagar más dinero y no fue tanto cómodo como quería inicialmente, pero mi meta  estaba ganada. 
Fue una lástima que con los billetes en mis manos y con esta excursión incomoda no pudiera prestar más atención a Sevilla, estar allí más de un día. Claro que merece dos días por lo menos. 
La ciudad que más me gustó en general fue Córdoba, y la que menos, Granada (La Alhambra tampoco me gustó), pero en Granada La Catedral y La Capilla Real fueron las impresiones muy fuertes. Las Setas (Metropol Parasol) y La Plaza de España en Sevilla fueron maravillosas, también allí observé una tradición nueva para mí, que es la tradición de hacer sesión fotográfica de los niños después de la primera comunión. Eran como angelitos en los jardines de paraíso, porque toda la ciudad florecía. Córdoba es famosa por sus patios y claro que me gustó mucho. Pero la Mezquita también me impresionó. Hablando de Málaga, me parece que es una ciudad balneario y no hay lugares muy especiales, pero sentarse al lado del mar siempre es relajante. 
Mi viaje fue muy interesante y de un modo o de otro no me da lástima que no pude estar un día más en Sevilla, pero es una pena que no pueda hacer estos viajes más frequentemente. 


María Astafieva

Taller de Lectura y Escritura en Moscú


пятница, 9 июня 2017 г.

Tierra de las sonrisas




En invierno cada ciudadano de Moscú sueña con cambiar el molesto e insoportable frío por el intenso y caluroso sol de Asia. Así nos encontramos en un avión llenó deviajeros: padres, críos, abuelos y parejas, que estaban deseando llegar a Phuket (Tailandia).
Fue nuestra primera visita a ese país. Lo primero que nos sorprendió fue el interminable jaleo en las calles – montones de puestos, vendedores de comida de todos tipos (incluso cucarachas fritas), motos que conducían sin ninguna regla, turistas chinos… Pero en unos días te acostumbras al ritmo y empiezas a disfrutar de la naturaleza, la comida y las tradiciones de ese maravilloso país.
Visitamos diferentes islas – Phi-Phi, Islas Similan, provincia de Krabi. Parecía que estuviéramos dentro de una publicidad de “Baunti” con las playas blancas y el mar color turquesa. Allí practicamos el “snorkeling”, quenos impresionó muchísimo – vimos a una tortuga, peces de diferentes colores y tamaños – algunos agradables como los del dibujo animado “Nemo”, y otros que nos parecían unos monstros. Pero lo más interesante para nosotros fueron la cultura y tradiciones de Tailandia.
La religión (el budismo) forma una gran parte de vida cotidiana de los tailandeses, así un día al amanecer (antes de irnos a una excursión) encontramos a unos monjes que estaban recogiendo las donaciones (casi siempre era arroz). También nos dijeron que en Tailandia la mayoría de los templos budistas se mantienen gracias al dinero delos  residentes del país.
Algunas tradiciones de éste país fueron muy curiosas para nosotros – así cerca de las casas, tiendas e incluso cafeterías están situadas casas de los espíritus (los tailandeses creen que ellos defienden sus hogares).

También fue muy raro para nosotros escuchar a los residentes de Tailandia sobre su amor por el rey de país Rama IX. Incluso cuando estaba enfermo, todos los tailandeses se pusieron ropa de color amarillo para demostrarle su apoyo (en la antigua astronomía india a todos los días de la semana correspondía su color, el  del día en que se enfermó el rey era el amarillo). No puedo imaginar que en Rusia o en algún país europeo ocurriera algo parecido.
Al final de nuestras vacaciones estábamos impresionados de la cultura y las tradiciones de Tailandia y ya estábamos deseando de volver a esa tierra de las sonrisas.

пятница, 19 мая 2017 г.

Verano en Enero




Este invierno hacía mucho frío en Moscú. Durante tres o cuatro días estuvimos a casi a cuarenta grados bajo cero. Nos sentíamos muy mal  y por eso mis amigos y yo decidimos ir a un país tropical para descansar un poco, tomar el sol y entrar en calor. Elegimos la India, Goa, porque habíamos escuchado muchas cosas fascinantes sobre este lugar.
Seis horas de vuelo, y estamos en verano, a treinta grados sobre cero. Yo nunca había visitado Asia antes y por eso al principio todo me asombraba: mucha gente en las calles durante todo el día, unas vacas flacas que paseaban tranquilamente por las playas, conducción sin ningunas ordenanzas, ruido, basura dondequiera... Además, no hay pasos de peatones y sendas en India y por eso ir a lo largo de la calle o simplemente cruzarla es una tarea bastante difícil.
Pero sólo dos días después nos acostumbramos y comenzaron a notar lo que era más importante: el océano Índico muy claro y cálido, con estrellas del mar pintadas y arañas del mar pequeñas, las playas anchas y limpias, las personas amables y simpáticas. Todos los días nos bañábamos, tomábamos el sol, desayunábamos en la playa, jugábamos al balonmano y comíamos frutas muy dulces y jugosas.
 Pero la parte del día más maravillosa era la noche, especialmente la puesta del sol. En Goa el sol se pone al mar y todos pueden hacer fotos preciosas o solamente admirar la vista. Cada noche íbamos a otras ciudades y playas para mirar la puesta del sol de lugares diferentes. Luego paseábamos o tomábamos refrescos en un café. Fueron las noches mágicas.
Además, fuimos de excurciones, vimos una cascada muy alta, montamos en elefantes, visitamos el templo de Ganesha (el dios indio con la cabeza de elefante), ofrecimos plátanos a los, paseamos por la jungla y probamos muchos platos exóticos, muy picantes, pero casi siempre muy sabrosos. También visitamos un mercado nocturno donde compramos suvenires baratos muy buenos.
Cuando después dos semanas tuve que volver a Rusia, estaba triste y no quería que nos fuéramos. Intendí que India es mejor lugar para descansar. Los turistos se sienten totalmente libres allí. Goa está lleno de costumbres de las culturas y religiones diferentes. Hay facilidades variadas, y cada persona puede econtrar lo que quiere en ese estado. Entonces, nosotros decidimos que sin falta iríamos a Goa una vez más el próximo enero. 

Tatiana Fedótova

Черная суббота, кубинский кризис